Alejandra Darín, presidenta de la Asociación Argentina de Actores

¡Acción!: entretelones de una escena

Una charla mano a mano con Alejandra Darín, presidenta de la Asociación Argentina de Actores, sobre la Ley del Actor sancionada en diciembre.

En el imaginario de los argentinos, la vida laboral de las personas está regulada, es decir, los empleadores deben ajustarse a ciertos marcos que protegen los derechos de los empleados. La Ley del Régimen Laboral y Previsional del Actor/Intérprete busca igualar a los actores con el resto de los trabajadores. Esta norma le brinda por primera vez la estabilidad laboral al actor de la industria del cine, el teatro, la televisión y la publicidad en la Argentina.

Alejandra Darín, presidenta de la Asociación Argentina de Actores, dialogó con La Hilacha sobre la Ley del Actor, que “principalmente reafirma los convenios colectivos de trabajo que tenemos, que se dividen en cuatro ramas: teatro, cine, televisión y publicidad. El carácter de la ley reafirma esos convenios y agrega todo lo que tenga que ver con lo previsional y la seguridad social, en las mismas condiciones que está el resto de los trabajadores. Con esta ley se nos reconoce a los actores como trabajadores en relación de dependencia”, explicó Darín.
A partir de una iniciativa de la Asociación Argentina de Actores, la ley fue elaborada entre los ministerios de Trabajo, Cultura y Desarrollo Social de la Nación, junto a la Anses y la Afip, y otorga un marco jurídico "adecuado a las particularidades" de las actividades que realizan los actores.
El proceso de trabajo de una ley que contemple el trabajo de los actores llevó cerca de diez años, hasta que finalmente en octubre de 2015 fue sancionada la Ley 27.203, conocida como Ley del Actor.

Puntos destacados de la Ley 27.203

  • Se considera actor o intérprete a “toda persona que desarrolle las tareas de interpretación de personajes, de situaciones ficticias o de sí mismo, a través de un libreto, guión o ideas”.
  • También contempla a los directores, apuntadores, asistentes, coristas y cuerpos de baile.
  • Reafirma la existencia de la relación de trabajo y la aplicación de la Ley de Contrato de Trabajo, con las particularidades propias de la actividad.
  • El contrato laboral debe ser escrito y presentado en la Asociación Argentina de Actores por parte del contratante.
  • Se computan 120 jornadas efectivas de trabajo como un año de servicios con aportes y, de computarse un período menor, el trabajo será bonificado de acuerdo con el monto de aportes efectuados.
  • Asegura la cobertura de todos los subsistemas de seguridad social: Salud (ya existente), Asignaciones Familiares, Desempleo, Riesgos de Trabajo y el derecho a la jubilación.

Al recordar este recorrido, Darín destaca que “la insistencia a lo largo del tiempo fue escuchada, fuimos recibidos, pudimos explicar nuestra actividad, que a la mayoría de la gente le cuesta entender, a veces hasta a los propios actores. Fuimos y vinimos, revisamos, trabajamos con los equipos técnicos de los diferentes ministerios. A la única persona que le puede parecer rápida la ley o que no está trabajada, es al que no participó”.

Desde sectores de la cultura se critica la velocidad con la que se sancionó esta ley, aseguran que no podrá garantizar los beneficios que promete, también hay quienes aseguran que no representa las necesidades de los actores. Darín remarca que “es absurdo pensar que una ley hecha por y para actores, que beneficia a actores y que les da pleno derecho y reconocimiento como trabajadores en relación de dependencia, los pueda llegar a perjudicar. Creo que lo primero es informarse. Y para informarse no hay otro paso para los compañeros que venir al sindicato. Decir no entendí esto, o me podés explicar aquello. Porque esa es nuestra casa. Yo puedo no tener memoria o puedo desconocer muchísimas historias de muchísimos compañeros a lo largo de casi cien años de vida que tiene el sindicato, pero la memoria del trabajo de los actores está acá. Es acá donde sabés por qué puede convenir una cosa y no otra”. Y agrega: “esta Ley beneficia a todos los actores, desde el momento que nos reconoce como trabajadores”.

Por último, Darín reflexiona y asegura que “uno antes de hablar de cualquier cosa tiene que ser muy cauto. Y me lo digo a mí también. No lo estoy diciendo para los demás como si fuera una maestra ciruela, estoy reflexionando. Y después cada uno se tiene que hacer cargo de lo que sepa, piense y diga”.

Podés acceder a la Ley del Actor haciendo clic aquí:  PDF .

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