"El neoliberalismo en la región busca aniquilar a los líderes de izquierda"

El ex presidente de Ecuador visitó nuestro país y brindó conferencias en Rosario y Buenos Aires.

Por María Saavedra

En un clima amable y descontracturado, Rafael Correa presentó su Conferencia Magistral: “La disputa de poder entre la derecha política y económica mundial, y las políticas de soberanía, desarrollo e integración en la región” el sábado pasado a la mañana en el Centro Cultural de la Cooperación, en el centro porteño. Lo acompañaron el director del CCC, Juan Carlos Junio y el director de la CELAG, Alfredo Serrano Mansilla.

Mucha gente quiso verlo desde muy temprano y, más allá de los que pudieron entrar a la sala, un numeroso grupo de asistentes lo siguió por pantalla gigante en el hall de centro cultural y por streaming a través de las redes sociales.

Desde una tarima ubicada en el centro del escenario y con un traje gris que destacaba su elegancia, el ex presidente de Ecuador fustigó a los neoliberalismos de la región y contextualizó las recetas económicas que se vienen tomando desde la década del 80.

“Sólo son un envoltorio nuevo de lo viejo conocido. Aggiornados con un buen marketing ideológico” afirmó entre aplausos.

Sin embargo, alentó a mantener la esperanza de que “son tiempos difíciles pero no imposibles”. Se trata ésta “de una época de repliegue, de resistencia y de organización”.

Correa criticó las recetas que promueven la libertad de mercado y la mínima intervención del Estado porque intentan pensar la economía abstrayéndola del poder y de las condiciones desiguales desde las que cada persona parte. Reclamó una mirada más humanista y advirtió. “Si Adam Smith los viera se agarraría la cabeza”.

Más adelante habló de la dimensión moral de la política e instó a recuperar a una “democracia plebeya” como la define el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera.

Finalmente alertó sobre la clase empresarial que nos gobierna, que no es más que la clase “históricamente rentista” que saca provecho de la renta financiera y el rol fundamental de los medios de comunicación hegemónicos que funcionan como un cerco protector de las denuncias de corrupción y evasión de los propios funcionarios y sus paraísos fiscales.

Una hora de intensas definiciones que culminó con aplausos, reconocimientos y una frase a plena franqueza: “Me tratan mejor ahora que cuando era presidente”.

Hasta la vuelta, Rafael.

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