Ni una menos: lucha contra la violencia de género y el machismo

Visibilizar los cuerpos, relatar la violencia

El relato del patriarcado se filtra en todos los órdenes de la vida. El desafío de lxs comunicadorxs es formarnos para desarmarlo.

Por Florencia Cremona* - Especial para La Hilacha

Desde siempre, el feminismo ha sido entendido como una ideología, como una opción. Fue la mejor manera de ocultar lo que es: un movimiento político y social que denuncia el problema estructural en las sociedades actuales, que ve en las violencias contra los cuerpos feminizados un modo efectivo de organización social.

A un año de una concentración multitudinaria, en el marco de un gobierno que fomentó políticas públicas inclusivas en materia de género, es necesario que lxs comunicadorxs reflexionemos sobre la dificultad de desentramar las retóricas machistas. De los enormes vacíos que existen en la construcción de nuevos relatos de género, nuevas sexualidades y feminismos. Y de cómo hablar de género se ha convertido en un negocio/eslogan.

Desear se castiga: desear cuerpos, desear decidir, desear tener. Desear por nosotras mismas es todavía un límite peligroso para nuestra cultura.

Los medios no deberían limitarse a los cuerpos violados, a los ojos marcados o a las aparentemente consentidas escenas proxenetas del vedetismo de televisión vernácula para “hablar de género”. Sería un análisis demasiado sencillo que nos llevaría de regreso al: “¡Qué barbaridad, esa mujer cómo se deja tratar así, cómo no se hace respetar!”. “¿Dónde estaba la madre de esa nena?” “¿Cómo una chica puede tener tres perfiles de facebook sin que sus padres lo sepan?”

El correlato de este abordaje mediático es “que la violencia está mal” y, de ese modo, se invisibiliza la dimensión política de los cuerpos que presentan los medios. La modalidad mediática de escindir los problemas de las mujeres, las lesbianas o las trans de otras temáticas, como las discusiones sobre economía, la soberanía alimentaria, el narcotráfico y la política de gobierno, es un claro signo de cómo todavía el género queda en los márgenes de lo público y carece de un abordaje complejo como el que exige la materia.
Diana Sacayán, luchadora trans en las causas de género
Las retóricas del feminismo o sobre lo que el feminismo representa siguen estando dominadas por miradas colonizadas de la política y de nuestra educación emocional. Insisto mucho en esto: mitos del amor romántico, ausencia de discusión doméstica sobre el sentido de la vida para las mujeres, puesta en discusión de la familia heteronormativa como modo natural de vivir, etcétera. Es que no hay manera de pensar posibilidades de emancipación social sin desandar las lógicas de subalternidad de los cuerpos feminizados instaladas en la vida cotidiana.

Tampoco es posible gritar ¡Ni una menos! si no se analiza a quiénes se hace referencia. ¿A las muertas que merecen justicia porque han sido víctimas de la violencia machista? ¿O a las vivas, las negras, provincianas, lesbianas, activistas, que amenazan al patriarcado porque tienen el tupé de preocuparse por los problemas del mundo?

El desafío de comunicadores y comunicadoras es buscar en cada oración, en cada imagen, cómo es la articulación entre género y comunicación. Entrenar el ojo y el oficio descolonizado para decir distinto. Desentramar las retóricas sobre las cuales construimos nuestras existencias.

El trabajo es enorme. Hay que dejar en claro que el femicidio es el último golpe de una cadena estructural de las violencias contra las mujeres, los cuerpos feminizados y las sexualidades disidentes, que comienza con el disciplinamiento del deseo. Desear se castiga: desear cuerpos, desear decidir, desear tener. Desear por nosotras mismas es todavía un límite peligroso para nuestra cultura.

Por todas las vivas,

Por todas las muertas,

Incluso por todas las que no se dieron cuenta...

¡Ni una menos!

* Directora del Laboratorio de Comunicación y Género - Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata.

Fotos: Santa Carne Producciones / Infojus.

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