Salida colectiva

Eduardo López, secretario de UTE- CTERA, dio una entrevista radial en el programa “El Vermucito del Domingo” que se emite los domingos de 10 a 12 por AM 1010 Onda Latina. Defendió la paritaria nacional y puso en evidencia el plan del gobierno de Macri.

Por Camila Rocío García

Detalles de un conflicto anunciado

El gobierno de la coalición Cambiemos decidió, arbitrariamente, no cumplir con la ley de paritarias nacionales y salió a defender la política de descentralización educativa, que ya comenzó a implementarse desde el Ministerio de Educación.
La respuesta no se hizo esperar: los cinco gremios docentes con representatividad nacional anunciaron un paro de 48 hs. para el 6 y 7 de marzo en reclamo del aumento salarial del 35% (25% de suba y 10% de recomposición por lo perdido en el 2016) y la apertura de paritarias en todo el país para garantizar un piso de financiamiento del Gobierno Nacional a la educación pública.
Los maestros vienen siendo el blanco de numerosas críticas por parte de funcionarios de la provincia de Buenos Aires que proponen un aumento salarial del 18% (en 4 cuotas, la última en noviembre) con cláusula gatillo en caso de suba inflacionaria. Ante la amenaza de propugnar el aumento por decreto y no pagar los días de paro en virtud de un fallo judicial favorable, los docentes decidieron nacionalizar la medida de lucha. Y van por más.
En este marco el Secretario General de UTE-CTERA, Eduardo López, aclaró que el gobierno está incumpliendo con la ley de paritaria nacional y no ofrece ninguna respuesta ante los compromisos que se ratifican en la negociación, que no son sólo salariales.

La lógica del divide y triunfarás

Si hay que señalar a una responsable de la situación esa es sin duda la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, que impulsó la ruptura de la paritaria nacional haciendo que el aumento del salario docente se negocie por provincia.
Por su parte, el gabinete a cargo de Esteban Bullrich continúa de vacaciones sin dar respuesta al conflicto. Después de más de ocho años de fijar pisos salariales a través de paritarias nacionales, el gobierno de Cambiemos dio un paso al costado para dejar el litigio en manos de los gobernadores, evadiendo el cumplimiento de una ley de carácter nacional. La intención es ahorrarle a Macri el costo político de pactar una paritaria que es crucial a la hora de fijar las metas de inflación, que suponen entre el 12% y el 17%. No se olvidan del error del 2016 cuando pactaron un aumento del 32% y del 40% para sueldos iniciales y sentaron las bases de las negociaciones subsiguientes. Un verdadero tiro en el pie.
Con respecto a esta cuestión Eduardo López destacó la desaparición del gobierno nacional en la intermediación del conflicto. “Los docentes no son recibidos en el Ministerio de Educación desde el 3 de enero” advirtió y anunció que esperan una respuesta por parte del ministro Bullrich “a quien parece no importarle la escuela pública”.

Palmo a palmo, beso a beso.

La principal consecuencia de la descentralización es que los gobernadores se quedaron sin piso salarial garantizado por el gobierno central para negociar en base a sus propios recursos. Con este panorama, por ejemplo en Córdoba, Juan Schiaretti, aceptó el 18% pero todavía no se sentó a negociar con los docentes. Los gremios de esta provincia ya salieron a decir que no negociarán a menos que se cumpla con lo pactado en 2015 y 2016; en Santa Fé las negociaciones también se encuentran estancadas ante el pedido de aumento docente del 35%.
En Mendoza, el gobernador Cornejo ofreció un aumento del 17% en sintonía con lo aceptado por los gremios de salud, y alegó que los sueldos docentes son malos y que por ende no tiene ningún sentido ofrecer un aumento que no puede sostener. En Santa Cruz los docentes decidieron no comenzar el ciclo lectivo por pagos atrasados del año pasado. Y en Tierra del Fuego la gobernadora Bertone advirtió que no puede pagar el 18% si no es con ayuda del gobierno nacional.
El norte tampoco está mejor. En Salta los gremios rechazaron un aumento del 17% y decidieron sumarse al paro. Y en Jujuy el gobernador Morales propuso un aumento del 10% mientras los gremios están en plan de lucha. En este contexto la única provincia que tiene garantizada el comienzo de clases es Misiones debido a la ratificación de un acuerdo firmado hace diez días. Sin embargo algunos gremios docentes van a sumarse a la medida de lucha nacional convocada para el 6 y 7 de este mes.
La indiferencia de la Casa Rosada ante el reclamo salarial docente tiene que ver con la descentralización de políticas educativas que comenzó desde que Mauricio Macri asumiera el poder. La transferencia de programas educativos nacionales a los ámbitos provinciales fue una de las políticas educativas de Esteban Bullrich y su gabinete. Como bien argumenta Eduardo López “estamos presenciando la tercera etapa de la descentralización para desmembrar la educación pública en la Argentina”. La omisión de las paritarias por parte del gobierno no es más que la culminación de un proyecto neoliberal que comenzó con Videla, quien traspasó la administración de las escuelas primarias a las provincias, siguió en los 90 con la ya extinta Ley de Educación Superior cuando se trasladó la secundaria y pretende cerrar ese modelo con el traslado de las paritarias y los programas socioeducativos a la órbita provincial para así desligarse de la cuestión educativa.
Resulta evidente que la estrategia electoral de Cambiemos para este año es enfrentarse al sindicalismo. Y tienen un plan sistemático. A este ritmo, cuesta pensar cómo van a contener el estallido social en ciernes.

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